La República Argentina es reconocida internacionalmente por la magnitud y diversidad de sus recursos naturales. No obstante, resulta igualmente relevante destacar que cuenta con una población altamente calificada y una base industrial y tecnológica consolidada. En un contexto global dinámico y en proceso de redefinición, estas características adquieren una renovada valorización estratégica. Las cadenas globales de valor que estructuraron el sistema comercial internacional en las últimas décadas han sido objeto de revisión, a partir de la constatación de que contingencias sanitarias inesperadas y conflictividades geopolíticas impactaron de manera estructural en sus patrones de funcionamiento. En este marco, la República Argentina se encuentra en condiciones de desempeñar un rol relevante como proveedora de recursos estratégicos para atender los desafíos globales vinculados a la seguridad alimentaria y energética, contribuyendo al mismo tiempo al desarrollo económico y social del país.
Asimismo, sobre la base de su dotación de recursos naturales y de las capacidades humanas para su transformación productiva, la República Argentina cuenta con recursos estratégicos para profundizar y consolidar su inserción en las cadenas globales de valor. En este proceso, la inversión extranjera directa (IED) ocupa un rol central, no solo como fuente de capital para la explotación de recursos, sino como motor para el desarrollo de capacidades productivas locales, la generación de encadenamientos de valor agregado y la creación de empleo de calidad, condición indispensable para un crecimiento sostenido.
La República Argentina posee un extenso territorio, del cual aproximadamente el 53 % corresponde a superficie cultivable, y es un exportador líder de una amplia variedad de productos agroindustriales y alimentos hacia mercados altamente competitivos como Canadá, China, Estados Unidos, Europa y Japón. Asimismo, dispone de áreas mineras e hidrocarburíferas de gran relevancia, con un notable potencial de expansión. Paralelamente, cuenta con una sólida base industrial, con desarrollos en sectores de elevada complejidad y dinamismo, tales como la producción de tubos de acero, maquinaria agrícola, equipamiento médico, biotecnología, industria automotriz y servicios basados en el conocimiento, entre otros.
A ello se suma la disponibilidad de recursos humanos altamente calificados, una extensa red de centros de investigación científica y universidades bien posicionadas en rankings internacionales, con más de 110.000 graduados universitarios por año. La República Argentina se destaca, además, como el primer país de América Latina en niveles de dominio del idioma inglés.
De igual modo, el país ofrece una infraestructura amplia y diversificada que sustenta una red productiva de alcance federal, con puertos y múltiples puntos de ingreso y egreso de mercaderías distribuidos en distintas regiones del territorio nacional.
Marco macroeconómico y régimen de incentivos a la inversión
Desde los primeros días del gobierno del Presidente Javier Gerardo Milei, se impulsó una agenda orientada a generar condiciones propicias para la atracción y facilitación de inversiones que contribuyan al crecimiento económico argentino. Esta orientación se materializó en una etapa inicial mediante el Decreto Nº 70, de diciembre de 2023, cuyo objetivo fue eliminar trabas y restricciones comerciales, reducir cargas regulatorias y establecer condiciones orientadas a mejorar el entorno de negocios.
El programa económico del Gobierno del Presidente Javier Milei se sustenta en una agenda pro-mercado, que permitió avanzar en la estabilización del mercado cambiario, la reducción de la inflación, el fortalecimiento de la seguridad jurídica para los inversores y la generación de un clima propicio para la iniciativa privada, basado en reglas claras, transparentes y previsibles.
Este enfoque se consolidó y amplió mediante la implementación del Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones (RIGI), aprobado por el Congreso Nacional a través de la Ley Nº 27.742, sancionada en julio de 2024, y reglamentado por el Decreto Nº 749, de agosto de 2024.
El esquema RIGI, vigente hasta julio de 2026 y prorrogable por un año adicional (hasta el 8 de julio de 2027), está dirigido a proyectos que involucren inversiones superiores a los 200 millones de dólares estadounidenses. Su objetivo es brindar previsibilidad, estabilidad y certidumbre jurídica a las inversiones de gran escala, promoviendo el desarrollo de cadenas de producción locales y estableciendo mecanismos de protección frente a eventuales incumplimientos del Estado.
El RIGI contempla incentivos tributarios, aduaneros, cambiarios, regulatorios y jurisdiccionales, así como estabilidad normativa por un plazo de treinta años, para proyectos en ocho sectores estratégicos: forestoindustria, turismo, infraestructura, minería, tecnología, siderurgia, energía, y petróleo y gas. Para aquellos proyectos que superen los 2.000 millones de dólares estadounidenses en inversión, los beneficios se amplían y extienden hasta un período de cuarenta años.
Rol de la red de representaciones argentinas en el exterior
Con el objetivo de atraer inversión extranjera directa (IED) productiva y de calidad hacia la Argentina, la Embajada de la República Argentina en Vietnam, en coordinación con la Cancillería Argentina:
- Trabaja con empresas y start-ups argentinas;
- Asiste a inversores extranjeros interesados en oportunidades de inversión en la Argentina;
- Organiza seminarios de inversión y reuniones con altos ejecutivos;
- Coordina agendas para visitas de negocios a la Argentina;-
- Difunde información relativa a:
Manifestaciones de interés por invertir en la Argentina recibidas por las embajadas y consulados en el exterior;
Incentivos nacionales, provinciales y municipales disponibles para la atracción de inversiones;
Coyuntura económica, actores relevantes y dinámicas que inciden en la inversión extranjera directa en el país y la región;
- Apoya a provincias, municipios y cámaras sectoriales en la formulación de sus estrategias de atracción de inversiones.
